Danza
La danza es hija de la música y el amor.
JOHN DAVIES
Un cuerpo mecido por la música es la mejor expresión de la armonía del universo. La danza es ejercicio, ritmo y, sobre todo, pasión . El bailarín que se entrega a la danza se libera de las cadenas del mundo terrenal para penetrar en la esfera de lo sublime. Las grandes figuras hablan de catarsis , transformación e incluso muerte interior que da lugar a una nueva vida.
La danza es un trabajo físico y espiritual que reporta innumerables beneficios al que la practica. El solo hecho de estar descalzo preferiblemente sin calcetines conecta al individuo con la energía de la tierra y lo renueva. El contacto con el suelo ejerce un estimulante masaje en las plantas de los pies, a la vez que previene los resfriados.
Por otra parte, los ejercicios de expresión corporal son un medio excelente para poner la mente en blanco. Al tomar plena conciencia del cuerpo, se suprime el estrés y los pensamientos improductivos. El poder de la danza es aún mayor si se comparte con otras personas. En una coreografía, por ejemplo, el individuo experimenta una gran unión espiritual con el grupo. El contacto físico y la compenetración con los demás favorecen la confianza mutua y el sentimiento de pertenencia a la totalidad.
La danza despierta el cuerpo y la mente, y nos hace más sensibles. Merece la pena dejarse llevar por el rastro invisible de la música. A la hora de elegir un estilo de danza ( clásica, jazz, contemporánea, africana...), lo principal es que este tipo de música ponga en movimiento tus emociones.
Academia de danza TIMBAL 