DANZA JAZZ

HISTORIA

El jazz comenzó como uno de los movimientos de baile popular de los inicios del siglo XX. En esa época, la música jazz era la que se escuchaba en la radio. Los pasos de danza adoptaron el nombre “jazz” de la música jazz. Ya tenemos la respuesta, no fue difícil de explicar ¿o sí? De hecho, fue bastante simple; sin embargo, esta respuesta nos lleva a otra pregunta: ¿es la danza que en la actualidad llamamos jazz digna de su nombre?

El ballet es fácil de reconocer. Tan pronto como vemos los pies abiertos, el cabello en un chongo y los brazos elegantes sabemos que estamos viendo ballet. En cambio, el jazz resulta un poco más difícil. El término jazz es una etiqueta que ponemos a las danzas de los espectáculos de Broadway, de los videos de MTV, de compañías de danza de concierto como la de Hubbard Street, de los bailarines callejeros, de los grupos de danza drill1 y de los bailarines de tap. A pesar de que estos tipos de baile parecen ser muy diferentes, tienen una raíz común.

.....Los elementos de la música jazz son la síncopa, el estilo individual y la improvisación. La danza original tomó estos mismos elementos. La síncopa es el elemento que le da a la música y a la danza su sabor y su emoción. El jazz no es ni monótono ni árido, pues está lleno de cambios inesperados y repentinos.

Los diversos tipos de danza jazz surgieron del énfasis en la importancia del estilo individual y de la improvisación. Como lo que hemos observado en los bailarines de hip-hop de hoy, el jazz subraya la expresión individual. Cada maestro, bailarín y coreógrafo aporta un estilo único a la gran mezcla. Aquí la conformidad se desaprueba por completo.

Junto con la síncopa y la expresión individual, la conexión con la música es otro elemento del jazz. La música y la danza van de la mano. La danza expresa la música sin importar si ésta es jazz, blues o rap.

El árbol genealógico del jazz

Ahora imaginemos que la danza es un enorme roble. Sé que puede requerir un poco de imaginación, pero por favor síganme la corriente. En las raíces del roble encontramos la música jazz. El tronco del árbol está hecho de los tres elementos: la síncopa, que lo hace emocionante; el estilo individual, que brinda variedad; y la expresión musical, que lo hace más real. Ahora imaginemos que del tronco salen cuatro ramas centrales desde las que se extienden todas las demás.


.....La primera y más vieja rama es aquella de la danza popular. El hip-hop, el break dance, el disco, el twist y el swing crearon furor entre danzas populares de la música de su tiempo. Los pasos originales del jazz fueron exactamente esos. La danza popular da una gran importancia al estilo individual y a la expresión musical. Pero espera, me dirán ustedes, la mayoría de estos estilos musicales no usan la síncopa. Es cierto. Cuando nació el rock and roll, la síncopa desapareció de la música popular. Sin embargo, lo que vemos en la danza popular es una síncopa “visual”. Los cambios dinámicos frecuentes y los movimientos inesperados hacen el baile emocionante.

La segunda rama es la de la danza de teatro musical. Ya que el ballet es la danza de los reyes y las princesas, los musicales necesitaron danzas que vinieran de la gente común, por lo que utilizaron los pasos de los bailes populares y los combinaron con sus canciones. El jazz del teatro musical utiliza todos los elementos que hemos mencionado: es dinámico, individual y está estrechamente relacionado con la música.

La tercera rama que se desarrolló es la de la danza jazz de concierto. La danza de concierto se refiere, básicamente, al mundo del ballet y las compañías de danza moderna. Después del nacimiento de las técnicas formales de danza jazz en el teatro musical, este estilo halló su lugar entre las compañías de concierto. Así se mezcló con las técnicas moderna y clásica, por lo que frecuentemente se le denomina Jazz moderno. De cualquier manera, algunas compañías han comenzado a llevar una clase más tradicional de jazz al escenario.

.....La cuarta rama es la de los equipos de danza drill, las porristas y la gimnasia. Aquí me voy a ir hacia afuera del árbol (hacia los márgenes de la escena) por esta rama que es más una vara que una rama. Digo esto porque dichos estilos se separan del tronco del árbol más adelante, debido a que la enorme importancia que le dan a la precisión y a la conformidad impide la expresión del estilo individual. Además, el uso de música repetitiva y de acentos constantes daña la emoción de la síncopa. Es cierto que posee mucha energía; sin embargo, cuando hay un acento en cada pulso, éste ha dejado de ser inesperado o emocionante (¡es ensordecedor!). La síncopa requiere de variación en la dinámica. Los grupos de danza drill, las porristas y la gimnasia usan los mismos pasos que las otras ramas, pero no están tan conectados con el tronco y el corazón de la danza jazz.

A esta altura ya tenemos la imagen del árbol de la danza jazz plantado con firmeza en nuestras mentes. (¡Oh! ¿Cuándo se acabarán los juegos de palabras? Es mi última intervención, lo prometo). Ahora imaginemos que de las tres ramas (y la pequeña vara) se elevan cientos de miembros de nuestro árbol. Cada uno representa el estilo personal de un maestro. Finalmente, imaginemos que en esos miembros crecen miles de hojas que representan a cada estudiante de jazz. Sin importar lo diferentes que sean estos estilos, todos somos parte del mismo magnífico árbol de la danza jazz.